Una bella historia de Amor…que va mucho más allá de la Optometría

Esta es una historia que habla de AMOR. De amor de unos padres por una hija con Síndrome de Williams, AMOR de una terapeuta que le ha cambiado la vida, (llamada) Carmen, y de mi Amor por la Optometría que me permite ayudar y poner mi granito de arena para mejorar la vida de personas tan especiales como Elena.

Elena vino a nuestra consulta principalmente porque no aprendía a leer, ni escribir. Para ella era una pesadilla ir al colegio cada día. Estaba estresada y triste, muy triste. Su atención era tan baja que no podía ni ver una película entera. Vino a nuestro centro a los 10 años. Ahora hace 2 de aquello.

A nivel optométrico tiene una alta hipermetropía, un estrabismo operado y tenía unas habilidades visuales muy por debajo de lo que necesitaba para poder afrontar sus retos: muy malos movimientos oculares, no sabía usar la periferia( la visión de forma global ), por lo que leía y trabajaba en cerca como mirando por un tubo, a nivel visuo perceptivo todo estaba muy por debajo de su edad cronológica o y la salida de información visual,  también muy por debajo de sus necesidades, lo cual le afectaba de forma directa a la hora de sacar la información escrita y tener que ponerla en un papel ( es decir, expresar las ideas de forma escrita) y entre otras cosas una muy mala coordinación motora, lo que le reducía su habilidad para juzgar y moverse por el espacio. No veía en 3 D, aunque estéticamente se la veía bastante bien, pero la verdad es que en el tratamiento ese no fue nunca nuestro objetivo ya que tenía hecha una perfecta adaptación neurológica, su agudeza visual era buena (de ahí como siempre el pensar que a nivel visual no tenía problemas porque veía muy bien) y era excesivamente complicado y arriesgado, al menos desde nuestra forma de plantear el tratamiento, centrarnos en eso.

Así que trabajamos con ella 2 años en consulta, 1 día en semana y trabajaron 20 minutos al día cada día en casa. Tengo que decir que Elena, y Puri, su madre, formaron un tándem perfecto y trabajaron de forma increíble, nunca faltaron ni a una sola cita y siempre realizando todos los procedimientos que les mandaba Carmen.

Tengo la gran fortuna de tener un equipo increíble en mi centro de Albacete: Mayma, Almudena, Carla, Carmen y Rocío. Todas y cada una de ellas, la secretaria, las optometristas, y Carmen, la terapeuta visual, hacen un trabajo basado en la excelencia y el AMOR, de ahí los increíbles resultados. También hemos tenido a grandes maestros, nuestros queridos Robert y Linda Sanet.

Carmen tiene un Don con este tipo de niños, y soy muy afortunada de que sea parte de mi equipo de trabajo.

Como ya dije en un post que escribí hace tiempo, somos nosotros, los profesionales, los que ponemos los límites en personas especiales y, sin embargo, es increíble cuánto les podemos ayudar a mejorar sus vidas   desde la optometría comportamental, si aprendemos a adoptar nuestro trabajo a sus necesidades. Nosotros les ayudamos y ellos nos ayudan a nosotros más, al menos esa ha sido nuestra experiencia a lo largo de los años, ellos nos dan lecciones de vida, así como sus padres y madres, que, con su coraje, perseverancia. valentía y AMOR, también nos muestran que a pesar de que las cosas no son siempre fáciles, nunca hay que tirar la toalla. Este post está dedicado a todos ellos, gracias.

Os dejo su testimonio y unas líneas de Carmen.

Carmen López Giménez, Terapeuta Visual

Para mi trabajar con Elena y su mama Puri ha sido una de mis mejores experiencias a nivel laboral y personal ya que son un ejemplo de superación y constancia, y transmiten una alegría y un amor que sólo sabemos las personas que hemos estado cerca de ellas.

Elena en estos dos años mejoró en todos los aspectos tanto a nivel visual como motor grueso, fino etc. y muchos otros aspectos que le ayudaron a tener una calidad de vida mucho mejor, y sobre todo a ganar seguridad en sí misma, viendo que ella, al igual que otros niños, también puede si trabaja.

Su cambio de letra fue espectacular, así como la lectura y su atención, pero si de algo estoy orgullosa es que, hoy, Elena es una niña FELIZ.

Fdo: Carmen López, Terapeuta visual

Centro De Optometría Pilar Vergara

Albacete, España.

Carmen y Elena
Adaptando procedimientos. Carta de Hart
Direccionalidad

Puri, Madre de Elena

Hola, soy Puri, madre de Elena de 12 años de edad. Elena fue diagnosticada con 3 años de síndrome de Willians- Beuren, os cuento esto, porque ella está condicionada por una microdelección del cromosoma 7, que afecta a su neurodesarrollo: lenguaje, motricidad, coordinación…y como no, también a su visión.

Desde su diagnóstico hemos hecho distintas terapias de estimulación para mejorar su desarrollo, pero Elena seguía teniendo muchos problemas de aprendizaje lo que con lleva, su baja autoestima y poca confianza en sí misma.

Elena lleva gafas desde los 8 meses, la operaron de estrabismo y tiene una considerable hipermetropía. Por todo ello decidimos probar con la terapia visual, para ver si podíamos seguir mejorando. Cuando Elena fue evaluada por Pilar Vergara, recuerdo, que cuando salí de la consulta me sentí la peor madre del mundo, ya que Elena tenía muchos problemas de visión, más de lo que yo me podía imaginar.

Desde el primer día que entré en la consulta, sentí que estaba en las mejores manos, porque les dejaba en ellas …MI FLOR DE WILLIANS.

Empezamos con terapia visual todas las semanas, además del syntonic y todo el trabajo que hacíamos en casa, Elena iba mejorando notablemente en muchos aspectos, lectura, escritura, bajada de escalones, motricidad fina, coordinación…y con ello su autoestima y confianza en sí misma.

Es una terapia dura, porque requiere de mucha constancia y trabajo diario, pero con unos resultados increíbles. Elena ha hecho dos años de terapia, ahora estamos de periodo de descanso, para volver a retomarla en cuanto podamos.

Quisiera agradecer al gran EQUIPAZO de terapeutas y en especial a Mari Carmen, por esa sensibilidad y profesionalidad que la caracteriza para trabajar con los chicos “especiales”

Y qué decir de PILAR…muchas gracias, por darnos la oportunidad de seguir mejorando y ayudarnos a subir un escalón más en nuestras vidas.

GRACIAS

Elena y su madre Puri
Elena y su madre Puri

pilar-vergara

Pilar Vergara es Óptico-Optometrista especializada en desarrollo y visuocognición, Fellow C.O.V.D. y lleva 20 años dedicados a éste campo

Deja un comentario